El sábado estuvimos en la fiesta de Marta. Pero Marta no lo sabía. Cuando entró en la sala al ritmo de “Cumpleaños feliz” de Parchís, se llevó un buen susto.

Marta cumple años en enero, y este año ha cumplido 30. Por eso su novio quiso hacerle una fiesta sorpresa y reunir a sus amigos para celebrar esta fecha redonda. Pero hay más, porque resulta que Marta es madrileña y su novio, Joan, es catalán. En la fiesta estuvimos reunidos todos, catalanes y madrileños, y para celebrarlo, un grupo de amigos de la pareja diseñó estos pañuelos, que todos llevaron al cuello durante la fiesta:

La fiesta se celebró en el Hotel Termes Victoria. Es un lugar precioso que os recomendamos, donde además de dar fiestas tienen un centro termal natural con todo tipo de tratamientos. Un lugar perfecto para perderse un fin de semana y dejarnos mimar.

Fue una cena informal con algunas mesas repartidas por toda la sala.

La decoración fue colorida y divertida, para reflejar tanto la personalidad de Marta como la naturaleza de la fiesta.

Colocamos un número 30 de tela en cada mesa. Los hicimos de diferentes colores, estampados y texturas, y fueron un éxito.

También pusimos botes de diferentes tamaños a los que encolamos unas flores de fieltro. Dentro les pusimos arena decorativa de colores y banderolas de tela.

Para comer, tuvimos toda clase de delicias. Hubo chips de verduras para picar:

Y después muchos platos… ¡e incluso barbacoa!

Y para terminar, justo antes del baile y de que Marta tuviese que dedicar unas palabras al público, el pastel.

¡Muchas felicidades, Marta!