Dentro de poco (eso espero, antes me tengo que sacar el carnet de conducir, ¡ay!) nos cambiaremos de casa y de ciudad. Aún no nos hemos decidido entre Madrid o Coruña. Mola que Iván y yo seamos freelancers y que podamos trabajar desde cualquier lugar. Pero lo que sí tenemos claro es que nuestro nuevo piso lo alquilaremos sin muebles para por fin tener una casa a nuestro gusto. Que no os extrañe que a partir de ahora publiquemos algún post de decoración, porque ya he entrado en modo obsesivo compulsivo en busca de ideas. :)

Hoy os traigo uno de mis últimos flechazos, que seguro, seguro, que incorporaremos a nuestra casa: los bastidores de bordar. Pero hay tantísimas opciones que es muy difícil elegir una. Se pueden poner a modo de cuadros, con telas bonitas, colgados en una pared.

Vistos aquí y aquí.

También me encantan para decorar habitaciones infantiles. Eligiendo las telas adecuadas, quedan muy dulces.

Visto aquí, aquí y aquí.

No pueden faltar en fechas señaladas, como Halloween…

Visto aquí y aquí.

…o Navidad. Me encanta la idea de colgarlos del árbol como si fueran bolas.

Visto aquí y aquí.

Si te casas, son una opción perfecta para poner los números de las mesas o como carteles en la mesa de postres.

Visto aquí y aquí.

Además de su función decorativa, los bastidores pueden resultar muy prácticos. Como reloj, pizarra o tablón para tus notas…

Visto aquí, aquí y aquí.

…e incluso para organizar el material de escritorio o de costura.

Visto aquí y aquí.

Pero, sin duda, mi opción favorita es la de utilizar telas de diferentes estampados para conseguir maravillas como estas:

Visto aquí, aquí, aquí y aquí.

¿Qué os han parecido? ¿No estáis deseando colgar uno en vuestra casa ya?

¡Un besito y feliz lunes!

Indara