Ami y Ángel son una pareja muy, muy especial. Los conocimos a través de un sorteo de Diario de Bodas con Connubivm, que hizo sus invitaciones, y desde el minuto uno, tomando café en casa de la madre de Ami, supimos que sería genial trabajar con ellos. Y desde el minuto dos supimos también que lloraríamos como locas en su boda. Y no nos equivocamos en ninguna de las dos cosas.

Ami es una de las personas más dulces que hemos conocido. Es una apasionada del scrapbooking y además es profe de niños pequeñitos y las mamás la adoran. Lo sabemos porque estaban en su boda. :) Desde el principio quería una boda muy alegre, muy intensa y con mucho color. Y un día, viendo los preciosos ramos de Elisabeth Blumen, que también se encargó de hacer el suyo, de repente lo tuvimos clarísimo: naranja, rosa y verde. Dulce y alegre, era perfecto para ellos. Y este fue el resultado del ramo, una maravilla:

Nos divertimos muchísimo porque hicimos un montón de trabajo secreto. :) Para las lecturas de los niños, el árbol de huellas, los muñecos de la tarta… tuvimos que compincharnos con su madre y sus amigas, que se prestaron encantadas a colaborar con nuestras pequeñas sorpresitas. Y es que después de un montón de meses de llamadas, quedadas, nervios, emails, risas y whatsapps, acabamos conociendo mejor que nadie esas pequeñas cositas que sabíamos que los harían aún más felices.

Como siempre, tenemos pocas fotos y reguleras, hechas por nosotras (aunque también hemos ladroneado alguna del Facebook de Ami, jajaja). Siempre lo intentamos, pero es imposible, no nos da tiempo a hacer más fotos y tendremos que esperar a las fotos oficiales de las encantadoras fotógrafas de In&Out para que podáis ver mejor todos los detalles de la boda, como las bolsitas de pétalos personalizadas, las notas que escribió Ami a cada invitado, sus preciosos zapatos naranjas o los tarritos de miel que regalaron. Qué rabia que no os las podamos enseñar aún, pero llegarán.

Con el protocolo pasamos un buen susto porque de repente se levantó un viento feroz y casi sale todo volando. Por eso la segunda cuerda y la saturación de minipinzas. :)

La mesa de firmas y el photocall con disfraces y pizarras y la cámara instantánea fueron un superéxito, tanto durante el cóctel como en el baile. El libro de firmas lo hizo Ami con su enorme habilidad scrapbookera, y los invitados iban pegando sus fotos y escribiendo mensajitos.

Y de postre, como siempre lo mejor. :) Paula, de Cream Bakery, es encantadora y nos dejó maravilladas con su trabajo. La tarta, los minicupcakes y los cakepops son cosa suya, y además de preciosos estaban buenísimos. Las figuritas de los novios fueron un regalo sorpresa de Carol, una buena amiga de Ami, que se los hizo a mano. ¡Y eso que lo planeamos solo tres días antes de la boda! A Ami no le gustaba ninguna figurita de las que encontraba, ninguna le parecía especial, pero no podíamos permitir que se quedara sin ellas. :)

Dentro de poco, mucho más de esta boda, y mejor. :)

¡Un besito y feliz jueves!

Indara