…o por qué me quiero volver a casar cada año.

Pues sí, me casaría una y otra vez, hasta ser una viejecita pequeña y arrugada. Y siempre con Iván. :) Además de la fiesta, no me digáis que no sería genial cambiar de vestido y de estilo y de peinado y de zapatos cada año. Probar e innovar hasta aburrirte, e irte a Londres de compras para hacerte con los maravillosos vestidos de Jenny Packham. ¡Planazo!

Una de mis primeras opciones sería un vestido años 20, cada vez me gusta más este estilo.

Después probaría con algo más de princesa, con mucho vuelo y capas y capas de tul.

En mi siguiente boda, y para fastidiar a mi madre un poquito, me casaría con un vestido camisón, como ella dice. A mí ese momento “salto de cama” me encanta.

Luego elegiría uno corto, para cambiar un poco. ¡Me requetechiflan las novias de corto!

Quizás mi siguiente estilo fuese un vestido túnica, estilo griego. Y si es asimétrico mejor.

Y ya para terminar me liaría la manta a la cabeza con un vestido lleno de brillos, pedrería y lentejuelas.

Para mí es totalmente imposible quedarme solo con uno, así que… ¿alguien más se apunta a recasarse cada año? ¡Sé que sí!

Un besito y feliz lunes. :)

Indara