¿Os acordáis que cuando empezásteis a salir en fin de año? A mí me hacía una ilusión increíble, arreglarme, ponerme un vestidazo y ser mayor. Pues creo que quitando mi primer fin de año y este último (que fue inexplicablemente guay), todos los demás han sido un rollo. Sales tarde, cansada, hace un frío que pela, está todo a tope y no te puedes ni mover. Todo acompañado por unas expectativas bastante altas que nunca se cumplen.

Mis amigos y yo ya hace años que lo asumimos y por eso celebramos nuestra particular Nochevieja cuando nos da la gana. El 28 de diciembre, el 3 de enero… según cómo coincida el año. Los prefindeaño y los posfindeaño ya son una tradición, y esa noche sí que nos lo pasamos bien. Tomamos doce uvas o doce Lacasitos o doce de lo que pillemos, seguimos el segundero de un reloj de la calle o le pedimos a un camarero que aporree doce veces la bandeja. Bailamos hasta que nos duele todo, desayunamos juntos y nos vamos para casa.

Tengo una amiga que ha empezado el año regulín y sé que a veces nos da la sensación de que ya todo va a ir cuesta abajo. Si tu año no ha empezado bien, olvídalo y haz que el 2012 empiece cuando tú quieras. Arranca las páginas de la agenda. El día 11 es tan bueno como el 1, ¿quién dice lo contrario? Saca el gorro y el matasuegras y elige el momento. Yo te acompaño y montamos una fiesta por todo lo alto para darle la bienvenida al nuevo año como se merece. ¡Aunque sea en abril!

Fotos de 100 Layer Cake

¡Un besote y feliz miércoles de Nochevieja! :)

Indara