¿Cuántas veces hemos escuchado esta frase? Yo muchas, y estoy segura de que también se la diré a mis hijos. Es el ciclo de la vida, como en El rey león.

Te lo dirán mil veces, pero no el día de tu boda. Hay una especie de leyenda urbana, una verdad absoluta de esas que nadie cuestiona, que dice que las novias no pasan frío ni calor. Será el vestido, o la alianza, que nos hace desarrollar superpoderes que duran solo veinticuatro horas y nos hacen inmunes al tiempo y a la temperatura. Molaría mucho, mucho, pero no es verdad.

Así que, sí te casas en otoño o invierno (o en Galicia todo el año), ¿por qué no pasas de los abrigos blancos de pelo, que dan cosita, y te pones una chaqueta de punto? Chaqueta más vestido blanco suena a combinación letal, pero a mí me encanta. Puede ser en tonos claritos para que no destaque demasiado…

O puedes darle un toque de color potente y atrevido:

Aunque con un vestido de novia quedan bien cosas que no imaginarías, como una americana de hombre, un abrigo y hasta una manta. Es como los vaqueros, que van con todo. :)

Fotos de Trendy Birdie, Engaged and inspired, Style me Pretty, Wedding Paradise, Landlocked Bride y Project wedding.

¿No apetece casarse en invierno para ir así de calentita? A mí me dan ganas hasta de abrazarlas. :)

¡Un beso grande y feliz jueves!

Indara