Al finalizar cada boda siempre me digo que me voy a tomar un par de días de descanso, pero al final ni son descanso ni son nada. Ya nos conocemos. La última vez que Iván y yo nos propusimos seriamente descansar fue en diciembre del 2008. Nos compramos un billete a México, y después de un día entero en la playa estábamos tan aburridos que acabamos alquilando un coche y haciendo más de mil kilómetros de rutas por el Yucatán.

Esta semana no iba a ser menos. Después de la boda de A y F, en mis poquísimas horas de descanso, le pedí a Iván que aprovechásemos para montara una cómoda de Ikea que llevaba más de dos meses en la caja. Y de repente se me encendió la bombilla. “¡Espera, espera, espera, que vamos a hacer un vídeo del montaje!”.

A mí siempre se me ocurren ideas que no tengo ni idea de cómo llevar a cabo y que acaban resultando mucho más complicadas de lo que parecen. Así que lo que iba a ser una tarde de relax pasó a convertirse en una tarde de montaje que pasó a su vez a convertirse en un mogollón de horas de trabajo, de fotos, de instalar mil programas y de cursos exprés de EOS Utility, Light Room y Sony Vegas. Bueno, lo de Sony Vegas no fue nada fructífero, no me enteraba de nada con el programa y acabe usando el Windows Movie Maker de toda la vida.

Así que, damas y caballeros, cuando pensaba que el gif animado con el que os felicité la Navidad era lo más lejos que podía llegar en el mundo de la edición, os presento con orgullo de madre primeriza nuestro primer vídeo en time-lapse!!!

¿Os acordáis de mi propósito de año nuevo de aprender a hacer buenas fotos? Pues de eso poco he aprendido, pero el resto de tontadas creo que ya me las sé todas! :)

¡Un beso enorme y feliz miércoles!

Indara