Terciopelo cálido y rojo, parece que ya suena a invierno. Encontré la boda de Cristina y Fabrizio hace meses en el blog Le frufrù y llevaba un montón de tiempo queriendo compartirla con vosotros. Hoy la he vuelto a mirar y he pensado “esta es una boda perfecta para febrero”. Es una celebración muy especial, en la que los colores granate y rojo son los protagonistas, ¡incluso en la ropa de los novios! Es una idea que a priori no me entusiasma, pero ver a esta pareja me ha hecho cambiar de opinión. Ella, sobre todo, estaba radiante. Eso sí, hay que tener mucha personalidad y un punto extravagante para defender estos atuendos con alegría. Y los pajes no pueden ser más ricos.

Además de los novios, que en este caso, y quizás más que en ninguna otra boda, son los verdaderos protagonistas, la decoración me parece fascinante y el diseño de la papelería, con ese punto granate vintage, no me puede gustar más. Pañuelos para las lágrimas de felicidad, llaves antiguas en las servilletas, granadas, libros antiguos, árbol de huellas y, lo mejor, hierbas aromáticas en lugar de arroz para lanzar a los novios.

¿Qué os parece? ¿Os atreveríais a llevar un vestido diferente? Yo reconozco que a ella la veo maravillosa, pero con mi estilo no va mucho. Y como ya os habréis dado cuenta, después de tanto empacho de bodas estadounidentes, esta es una boda 100% made in Italy. Es que a este lado del Atlántico también hacemos cosas chulas. :)

¡Un besote y feliz lunes!

Indara