Archivos para las entradas con etiqueta: suárez

Pues eso, que ahí estamos. Con nuestro look blogger, sonrisa tímida y cámara al hombro. :) Ayer fue un día muy especial. Yo creo que ya tenéis que estar hartos de que os lo diga, y no os faltará razón, pero es que desde que toda esta aventura de El sofá amarillo empezó a tomar forma voy de alegría en alegría y de sorpresa en sorpresa, a cual más bonita y más emocionante.

Que Suárez te elija para la presentación, tan reducida y cuidada, de su colección Grace es maravilloso. Que el evento lo cubra tu revista de cabecera mientras preparabas tu propia boda hace solo dos años, un subidón. Salir en la edición online era ya lo más de lo más, pero ver ahora mi fotillo y mis consejos en la edición de Telva en papel es un sueño. Porque puedes tocarlo, olerlo, recortarlo, guardarlo, doblarlo, desdoblarlo y volverlo a doblar. Puedes pincharlo en un corcho o ponerlo en la nevera. Puedes forrar una carpeta como en el instituto o envolver un bocata. Puedes hacer lo que quieras porque es real. :)

Ayer, cuando por fin acabé de trabajar y pude salir a comprar la revista, puse una foto en twitter. El aluvión de mensajes, llamadas, RT, comentarios, guasaps y emails fue tal que me quedé sin batería en media hora. Algunos eran de mis amigos pero el ochenta por ciento eran de gente a la que nunca he visto en persona, y ese cariño no tiene precio. Ya tenía el nudito en la garganta, pero cuando mis novios de 2013 I y L me enviaron una foto de ellos con la revista en las manos, se me acabó de caer la lagrimita. Soy así de ñoña, no hay nada que hacer.

¿Queréis verlo?

Si os apetece momento revival, aquí y aquí podéis ver mi crónica personal de la presentación de la colección Grace de Suárez. En la web de Telva, la noticia del evento, que incluye un vídeo genial, las mejores fotos y nuestros looks para un día molón en el campo. :) Y, por supuesto, nuestros bodegones con las joyas en el blog de los anfitriones. ¡Creo que no me dejo nada!

Una de mis blogueras más admiradas desde hace mucho me dijo en Instagram que el trabajo bien hecho siempre tiene su recompensa. Yo no sé si el trabajo es bueno o malo, pero desde luego más curro y más ilusión es difícil ponerle. :) Mil gracias a Suárez, a Telva y a mis cuatro compis de aventura. Cuando queráis repetimos.

¡Un beso muy grande y feliz miércoles!

Indara

“y una paella de Mara Catering“, habría que añadir al título del post. Y es que, después de la excepcional clase magistral de Rubén, aún nos quedaban un par de sorpresas para completar el día. La primera es que nos encontramos con una mesa enorme llena de joyas y de cacharritos fabulosos variados: botellas, tazas, encajes, libros, ramas, flores… La idea era que cada una de nosotras montase un pequeño bodegón con sus piezas favoritas y todo el material que más la inspirase.

Yo, en cuanto vi las peonías y los jacintos, supe que tenía que hacer algo con ellos. Colgué unos pendientes fabulosos de un trocito de encaje antiguo, añadí un solitario y listo. Pero, como era todo tan bonito, no fui capaz de hacer solo un montaje: los libros de colores y la hortensia azul me estaban llamando a gritos. :)

Mis compis de aventura hicieron también un trabajo precioso. ¡Me chifló el ramo improvisado!

Y después de una minisesión de fotos de street style (¡ay, madre!) con el equipo de Telva nos fuimos a comer. Nos metieron en dos 4×4 y allá nos fuimos dando saltitos en el asiento por caminos pedregosos que subían al monte. Tras acabar de subir un poquito más a pie, nos encontramos un despliegue impresionante y totalmente inesperado: en la cima del monte y con unas vistas que hacían suspirar, los chicos de Mara Catering habían montado bajo un velador blanco una mesa preciosa para todos nosotros con manteles y servilletas de hilo bordado, platos de loza antiguos y muchas flores en botellitas de cristal. Decía Bea que era un momento Memorias de África total. Nos recibieron con pizarras de jamón serrano, quesos, vasitos de gazpacho y una cosa ideal que nos hizo a todas abalanzarnos con la cámara: cucharitas de foie plateado con purpurina, aunque en la foto no se aprecian los brillos (estos filtros vintage me tienen loca). Además, Mara nos sorprendió con su plato estrella: una paella cocinada allí mismo sobre una fogata.

Pero no iban a terminar ahí las sorpresas porque Mara nos obsequió con un tarrito de mermelada de frutas de la propia finca y Suárez volvió a encandilarnos con unas pulseras personalizadas con las iniciales de cada una y un coral tallado. ¡Yo no me la quito!

No sé si he sido capaz de transmitiros lo que disfrutamos, pero la verdad es que fue un día fabuloso y todas nos volvimos con un poquito de pena, hubiésemos dado algo por quedarnos todo el fin de semana allí, en un ambiente tan relajado y tan agradable. La finca Monte de Cutamilla es una preciosidad y, además de para descansar y desconectar totalmente, es perfecta para todo tipo de celebraciones ya que cuenta incluso con una pequeña capilla. Si tenéis pensado casaros o tenéis algo que celebrar, yo no le perdería la pista porque los invitados se quedarán con la boca abierta. A estas alturas, que parece que ya es difícil sorprender, ellos lo consiguen y con nota.

Aquí tenéis una foto preciosa (que le robé a Cru, yo siempre igual) del fabulous team de Suárez. ¡Gracias por todo, chicas! Y mil gracias Bea por las fotos. Que la mitad de las fotos de hoy y de ayer son suyas! :)

Un beso enorme y feliz jueves

Indara

El otro día os enseñé un aperitivo de dónde estuve el viernes pasado, y hoy por fin os lo cuento todo con pelos y señales. Bueno, os cuento la mitad porque tengo tanta información en la cabeza que me cuesta procesarla toda. Ya sabéis que yo soy poco de ir a eventos, ya os hablaré otro día de esto, pero hay veces que es imposible decir que no, tu corazón da un salto con la primera línea del email y antes de terminar de leerlo todo ya estás haciendo la maleta. Esto fue lo que pasó cuando me escribió Carmen, la community manager de Suárez y alma organizativa del sarao. Tardé tres centésimas en decir que sí y en agarrar a Jimena para bailar por el salón.

Parece que en los eventos más molones todo es muy secreto y muy sorpresa, y te va llegando la info con cuentagotas. Dos días antes, recibimos instrucciones precisas. Venid cómodas, que vamos al campo. Pero venid monas, que el evento lo cubre Telva y van a hacer fotos de vuestro street style. ¿Cómooo? ¿Telva? ¿Street style? ¿Quién soy yo, A Trendy Life? (Ojalá, con lo estilosa que es Rebeca). Síncope momentáneo, cambio de tacones por bailarinas y venga, que perdemos el avión.

Cuando llegué a la tienda de Suárez de Serrano ya estaban mis cuatro compis blogueras: Cristina de Una Boda Original, Leticia de Love Notes, Marina de A-Típica y Cru de Disfrutando de los preparativos. A Leticia, a Marina y a Cru aún no las conocía en persona y la verdad es que congeniamos de maravilla y nos reímos y disfrutamos como enanas. Y es que además en esta aventura nos acompañó un equipazo: Carmen, la organizadora y convocadora del evento, Bea y Andrea, de comunicación de Suárez, Rubén, el responsable de fabricación, Elisa, periodista de Telva, Miriam, periodista de Telva.com, Álex, nuestro fotógrafo oficial, y nuestro videógrafo de cuyo nombre no consigo acordarme. Y no puedo olvidarme tampoco de Mara, de Mara Cátering, que consiguió dejarnos con la boca abierta más de una vez, pero eso ya llegará. :)

Después de una hora y media de viaje en minibus llegamos a nuestro destino: la finca Monte de Cutamilla, en Sigüenza. No quiero parecer cursi, pero si hay una palabra para describir este lugar es “idílico”. Una mezcla perfecta entre agreste y cuidado al detalle, campo y champán, piedras y manteles de hilo. Nos recibieron de la mejor manera posible:

Y después de curiosear y hacer mil fotos por aquí y por allá, nos sentamos todos alrededor de una mesa para que Rubén nos diese unas cuantas nociones del desconocido mundo de los diamantes y nos presentase la colección Grace, especialmente pensada para novias con un aire vintage.

Rubén nos contó cómo cada día compran piezas ya talladas en Amberes y Nueva York, cómo negocian, cómo persiguen los mejores precios… Nos contó que solo compran piezas que sigan los más altos estándares de calidad y que luego los hermanos Suárez las revisan cuidadosamente una a una. A veces buscan piedras para una joya en concreto, pero otras es el propio diamante el que les inspira para crear una pieza nueva. Cuando esto ocurre, primero se elabora, totalmente a mano, un boceto en dos dimensiones con todos los detalles posibles de la nueva joya.

A partir de este dibujo se recrea la pieza en cera, antes de pasarla finalmente a oro. Nos enseñaron varias muestras de las figuras de cera, en cada agujerito irá después un diamante.

Nos contó que un kilate es una quinta parte de un gramo, o sea, 0,20 gr, (¿qué poquito, verdad?), y que el precio no es directamente proporcional al tamaño. A mayor tamaño, más caro. O sea, que si un brillante de medio kilate cuesta 5, un brillante de un kilate no cuesta 10, costará seguramente tres o cuatro veces más.

Nos contó también que el valor de un diamante viene dado por cuatro características: su peso, del que ya os hablé, su color, su pureza y tu talla. Me hizo muchísima gracia saber que el mejor color es el D, y que se reservaron las letras A, B y C por si acaso llegaba a aparecer algún día un diamante de un color aún más excepcional. Qué precavidos estos gemólogos. :)

Suárez trabaja solo con diamantes de calidad excepcional, que están certificados por uno de los institutos gemológicos independientes más prestigiosos del mundo, el GIA, Gemological Institute of America. Y certifican todas y cada una de las piezas de tu joya.

Este punto la verdad es que me pareció de lo más interesante para que lo tengáis muy presente en caso de querer invertir en una buena pieza, porque realmente comprar un diamante es un acto de fe. Es decir, la mayoría de nosotros no tenemos ni los conocimientos ni los medios técnicos para distinguir entre una pureza VVS1 y una VS1. Casi me atrevería a decir que ni siquiera entre un diamante y un trozo de vidrio bien tallado, jajaja. Nos estamos fiando completamente de nuestro vendedor, y debemos hacerlo con toda la seguridad, bien porque estemos en una joyería de prestigio o bien porque nuestra pieza esté certificada por un instituto gemológico de reputación contrastada.

También hablamos de las diferentes tallas de diamantes, y comentaron que el brillante es la talla que más luce para su peso. Yo esto sí que lo sabía, pero si alguien no lo tiene claro, un brillante es simplemente un diamante tallado de forma redonda, pero hay muchas más tallas posibles: corazón, pera, baguette… En este punto, Rubén dio el golpe de gracia a la reunión sacando una especie de lupa que se usa para comprobar que un diamante esté perfectamente tallado. Al mirarlo con la lupa, por un lado ha de reflejar la luz con forma de corazón, y por el otro con forma de flecha.Una preciosidad, la verdad.

Esta última foto se la robé vilmente a Marina de su blog porque le quedó preciosa, la mía no se ve. :)

Y mientras Rubén nos contaba todo esto y más, nosotras no paramos ni un segundo de probarnos todas las piezas que caían en nuestra manos, era imposible resistirse. ¡Yo quería llevármelo todo!

La verdad es que la colección Grace es preciosa y tiene un punto clásico y vintage perfecto para que las que no somos millonarias y no nos podemos permitir piezas extravagantes de las que nos cansemos en dos días. Hay que perderle el miedo a las joyas y sobre todo perder el miedo de entrar en una buena tienda a preguntar. Os lo digo yo por experiencia, que el día que fui a comprarme mis Manolos me temblaban las rodillas y salí de allí siendo la mejor amiga del vendedor. :)

Esa época de las viejas rancias y altivas detrás de los mostradores de las tiendas de lujo ya pasó, ahora lo que encontramos es gente encantadora y totalmente profesional encantada de ayudarnos a encontrar esa pieza tan especial que seguramente hereden nuestras hijas, y que compramos con toda la ilusión después de un tiempito ahorrando. ¿Pero ahorrando cuánto? Pues ahora es cuando flipáis si os digo que en Suárez tenéis piezas espectaculares a partir de 500 euros! Para mí fue una sorpresa, la verdad, y sobre todo una alegría, jajajaja. En su web podéis ver los modelos y los precios, pero yo desde luego disfrutaría de la experiencia de compra de pasar por una de sus tiendas. Además ahora tienen tiendecitas también en El corte inglés, así que en Galicia por ejemplo que no teníamos Suárez nos viene de lujo, y hasta puedes financiar las compras.

Yo la verdad es que me lo pasé en grande y aprendí muchísimo para después poder contároslo, que es lo que me importa. Si desde hace un año he aprendido a ser floristera, diseñadora gráfica, carpintera, psicóloga y electricista, ya casi casi puedo añadir experta en diamantes a la lista! ¿Qué será lo siguiente? Mañana os  cuento la segunda parte, que implica directamente al cátering, porque fue fli-pan-te!!!

Un beso enorme y feliz miércoles

Indara