Tengo una amiga con la que he hablado dos veces por teléfono. Y a la que solo he visto una vez, delante de un margarita. El margarita del amor, le llamo yo, porque nuestro flechazo fue inmediato. Tanto que en solo dos o tres semana ya no me imagino mi vida 2.0 sin ella, porque es la gracia y la ironía y la agudeza personificada y su blog es alegría mañanera pura. Da igual que hable de decoración que de despedidas de soltero que de celebrities, es mordaz de la primera línea a la última y a mí el humor inteligente me consquista con un pestañeo.
En solo unas horas de margaritas nos contamos toda nuestra vida, nuestras algrías (las más) y nuestras penas (las menos) y nos enamoramos. A semejante nivel ha llegado nuestro flechazo que hemos decidido sincronizar nuestros embarazos y llorar juntas y tener náuseas juntas y leer juntas libros sobre maternidad llenos de consejos que sabemos que nunca vamos a seguir. Ya está todo previso para ponernos al lío en verano de 2013. Ahora solo falta que mi otra amiga querida P. se apunte al lío y ya puede ser la bomba. :)
Pues bien, mi amiga a partir del lunes va a tener que hacer reposo y descansar. Descansar y descansar y descansar, y le va a costar la vida porque no para quieta. Así que he pensado en prepararle una recopilación de sitios preciosos a los que volar con la imaginación. Porque en estos sitios es imposible aburrirse, y cuando esté harta del sofá solo tiene que elegir uno, prepararse un margarita (real o imaginario, pero yo voto por real), cerrar los ojos y escaparse a una cabaña, o a un ático o a un río.
Y también para nosotros, cuando sintamos que la ciudad nos agobia y que tenemos que escapar, cerramos los ojos y, en plan Mary Poppins, saltamos a la foto que queramos y disfrutamos de un ratito de tranquilidad. Querido teletransporte, ¿cuándo piensan inventarte?
Todas las fotos vía Pinterest
¡Un beso gigante y feliz fin de semana!
Indara




































